Álvaro García
En la intersección de la acequia del “Filet de Fora” con el canal de Riegos de Levante, se encuentra el Huerto de las Puertas Coloradas o “Portes Encarnades”, cuyo nombre se debe a la existencia en ese punto de unos portones de madera para regular el riego que estaban pintados de un color rojo muy vivo para su fácil localización.
En el interior del huerto se levanta la casa del siglo XVIII, de dos plantas y de forma cúbica, compuesta por un prisma central al que se añaden otros cuerpos.
En su interior, en una sala a la que se accede por el porche, el dia 27 de diciembre, vísperas de las fiestas de la Venida de la Virgen, se guardaba la imagen peregrina de la “Maredèu” en un altar para su adoración, adornando el entorno con palmas verdes y guirnaldas de colores, hasta el día 28 donde el Guarda Costa Francesc Cantó comenzaba a las 3 de la tarde su carrera desde este punto para dar aviso a las autoridades del hallazgo y acompañar más tarde al Consell Municipal al traslado de la Virgen en procesión hasta la Basílica de Santa María.
En la década de los años 40 se levanta el nuevo Matadero y se urbaniza la zona hasta el huerto que le dará su nombre al nuevo Barrio de Puertas Coloradas o Portes Encarnades, que tendrán como propias las Fiestas de la Venida de la Virgen.
Fotografía de la Casa de las Puertas Coloradas o Portes Encarnades tomada en 1981.
Fuente: Gaspar Jaén i Urbán
