Álvaro García
Tras la guerra civil, Manolo y Angelita montaron un kiosko de madera, en la parada tenian capazos con torraos y tarros con caramelos y chucherías, vendían cigarros sueltos, cambiaban novelas de bolsillo y solían estar por el Raval, aunque las ruedas hacían posible ir en busca de las fiestas y otros actos callejeros.
A finales de los años 50 abandonaron la parada y se establecieron en la Plaza Mayor del Raval, era un kiosko pequeño donde siguieron funcionando unos diez años más.
Sobre 1967 el kiosko fue traspasado a Antonio Pastor Torregrosa conocido en el barrio como “Toni el Cabut” y lo fue transformando con los fuegos artificiales, sobre todo con los cohetes y las tracas, estas con varias medidas que se vendían todo el año para bodas y otras celebraciones, en fiestas era el templo de las carretillas y conocido en todo Elche. En la década de los 90 y tras el derribo del edificio, lo trasladaron al “Carrer Bufart” donde ha estado funcionando hasta que los nuevos reglamentos sobre la venta de productos pirotécnicos hizo cerrar el kiosko.
Fotografía del Kiosko de Toni en la plaza mayor del Raval en el año 1977 realizada por Gaspar Jaén.
